En su intensa marcha, el desarrollo turÃstico puede volverse un factor degradante de los destinos naturales. Es la contracara, en ciertas regiones del paÃs, del crecimiento en receptividad, infraestructura hotelera, servicios y hasta en consumo, fuente de divisas para el sector. El avance del turismo en destinos como Cataratas del Iguazú; los bellos pueblos del Noroeste o las comarcas del sur patagónico, requieren -para mantener su atractivo natural a la par de su crecimiento- de una planificación inteligente por parte del Estado. Distintas ONG’s, como Fundación Proteger o Fundación Vida Silvestre trabajan hoy bajo la idea de desarrollo asociada a la racionalidad ambiental. Y que tiene su correlato en el turismo sustentable, un concepto que no es nuevo pero año a año parece reactualizarse en distintas problemáticas ambientales.
La Sectur, en noviembre de 2004, firmó un convenio con la SecretarÃa de Ambiente de la Nación, cuyo Programa de Turismo Sustentable y Ambiente fijó bases para apuntalar destinos turÃsticos a la vez que se fortalezcan los ambientes naturales; esto es: “polÃticas que promuevan la sustentabilidad a través de una visión integrada e integral del turismo y la conservación ambientalâ€. Y enumeran acciones: la educación y la sensibilización del turista -y el poblador- y la certificación de calidad ambiental de los servicios y los emprendimientos turÃsticos.
Turismo y ambiente
Desde este Programa -bajo la coordinación de Alicia Gemelli- asumieron que el turismo receptivo, en los últimos cuatro años, “ha generado presión sobre el uso y goce de los recursos protegidosâ€, lo que vuelve imperiosa la “planificación para un uso eficiente, sustentable y rentable de los destinosâ€. Conceptos de gestión que recobraron notable vigor la semana pasada a partir de una noticia: debido al exponencial crecimiento de El Calafate como centro turÃstico mundial -allà la cantidad de turistas pasó de 5 mil a 500 mil en los últimos siete años- existe una real “amenaza†para dicho medioambiente, ya que -según diversas organizaciones ambientales- podrÃa “provocar la contaminación del lago que aloja al enorme Glaciar Perito Morenoâ€.
El Calafate cobija más de cien hoteles y casinos lujosos que estarÃan “cambiando la fisonomÃa del puebloâ€, con toda la red de servicios casi colapsada: según la Asociación Calafate Natural, estos hoteles emplazados en zonas de manantiales hacen que las aguas servidas deriven -sin un tratamiento técnico acorde- a la BahÃa Redonda del Lago Argentino, donde se habrÃan hallado muestras de las bacterias de la materia fecal. Liliana FrÃas, de la Asociación, dijo que la planta de tratamiento está “desbordada por la demanda poblacional; aún no hay respuestas a la que se prometió construirâ€.
Adiós a las aves
A través de su campaña “Humedales sanos, gente sanaâ€, la Fundación Proteger intenta concientizar sobre este y otro peligro en El Calafate: el plan del municipio de construir un azud nivelador que mantendrÃa fija -todo el año- la elevación del agua de la BahÃa. A contramano de los cambios del nivel de las aguas por los deshielos: aunque motivarÃa actividades náuticas y recreativas, traerÃa efectos “más que perjudicialesâ€, sostuvo Julieta Peteán, presidenta de la Proteger. AsÃ, concentrarÃa la materia orgánica que actualmente se vierte al Lago Argentino, e impedÃrÃa que millares de aves autóctonas anidaran y se reprodujeran en la orilla, donde en perÃodo de bajante se forma el humedal.
No es una entelequia, sostiene Peteán: para que las áreas turÃsticas puedan profundizar su creciente desarrollo, “se necesita un mantenimiento intenso de sus atractivos naturalesâ€.
Respuestas pendientes
Al cierre de esta edición, fuentes del Ente Nacional de Obras HÃdricas de Saneamiento (en el Ministerio de Planificación Federal) comunicaron que el Subadministrador del Ente, Lucio Tamburo, se encontraba en viaje hacia El Calafate para afrontar esta problemática. En tanto, desde la SecretarÃa de Medioambiente, a cargo de Romina Picolotti, dijeron que aún no podÃan dar una visión oficial al respecto.
La alteración de este y otros ecosistemas podrÃa volverse real no a tan largo plazo. La respuesta: un compromiso gubernamental real, bajo una visión sustentable de la actividad turÃstica. “El hombre forma parte del medioambiente -expresó Peteán-. El objetivo es la conservación racional del medioambienteâ€. Y ello jamás contradecirá el desarrollo de las regiones turÃsticas argentinas.
Acción por El Calafate
El pasado 2 de febrero se celebró el “DÃa mundial de los humedales†en El Calafate para traer luz sobre la necesidad de proteger y conservar -sin atenuar el desarrollo- estos cursos de agua que alimentan a diversos ecosistemas del paÃs y sostienen gran parte de las economÃas regionales. “En defensa de la BahÃa Redondaâ€, fue la convocatoria que hizo la Asociación Calafate Natural, para difundir la problemática de contaminación creciente que envuelve a este humedal, y que involucra tangencialmente a la expansión turÃstica en dicho destino. Recordemos que desde 1997, todos los años, organismos oficiales, organizaciones no gubernamentales y grupos de ciudadanos de todos los niveles de la comunidad han aprovechado la oportunidad para realizar actos y actividades encaminados a aumentar la sensibilización del público en general acerca de los valores de los humedales.
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Fuente: mensajeroweb.com.ar